Ayer por la noche tuvimos que ir a urgencias.
Todo empezó el domingo, cuando comencé a sentirme realmente molesta del estómago, como si tuviese una indigestión o algo así y según pasaban las horas la molestia terminó convirtiendose en una presión-dolor en la boca del estómago que se quedó allí acompañándome.
El lunes me desperté con la misma sensación y estuvo conmigo durante todo el día, así que por la tarde empecé a preocuparme porque hasta ahora no había tenido ese tipo de dolor-molestia y menos tan constante.
Como sabéis yo tengo endometriosis y aunque es algo a lo que estoy intentando no dar demasiada importancia desde que decidí quedarme embarazada porque pienso que no es bueno para mi preocuparme por un problema que todavía no existe (la endometriosis está ahi pero no me ha causado ninguna complicación por el momento ¿porqué darle mas vueltas?) si que soy consciente de que la tengo y se que debido a ella es más probable tener un embarazo extrauterino, porque a veces hay tejidos adheridos que no permiten que el ovulo llegue al útero.
Imagino que todos sabreis lo que puede conllevar un embarazo fuera del útero... si no se coge a tiempo podría romper las trompas de falopio y provocar incluso la muerte de la madre.
Así que todo esto si empezó a rondarme por la cabeza el lunes.
Encima en el autobús de vuelta del trabajo me empecé a sentir bastante peor (creo que por la postura) y en cuanto llegué a casa le dije a mi amor que pensaba que lo mejor era que fuesemos a urgencias.
Y allí nos plantamos a las 9.30 de la noche. Tuvimos mucha suerte porque no tuve que esperar practicamente nada, en seguida me atendieron, pasé a una salita con mucha luz y mucha gente (intimidad cero, pero bueno jeje) y después de hacerme algunas preguntas me pusieron en la camilla y me hicieron una ecografía transvaginal...
Os podeis imaginar... como voy por la seguridad social no pensaba que iba a ver tan pronto a mi bebé...
La verdad es que al principio no lo pude disfrutar mucho porque estaba un poco asustada, pero en cuanto me dijeron que todo estaba bien me relajé... pude oir y ver su corazoncito latiendo rapidísimo... mi bebé está bien... tiene un tamaño normal para siete semanas y está ubicado donde tiene que estar... supo llegar a mi útero y ningún tejido adherido se interpuso en su camino ¡Es un campeón! (o campeona)
Como tengo el útero en retro (como veis tengo un sistema reproductor que es una maravilla) el embrión se aprecia peor que el de cualquier mujer con el útero en anteversión, pero se ve claramente que mi manchita blanca está metidita en ese útero dado la vuelta. Creo que el útero se coloca en posición normal a partir de la semana numero doce, pero la verdad es que es algo que quiero preguntar a la tocóloga la semana que viene.
Y bueno, aquí está, os presento a mi manchita blanca:
La ginecologa me dijo que lo que me pasaba era probablemente que tenia epigastralgía debido a las hormonas, es decir una inflamación del estómago. Me mandó ranitidina y para casa y la verdad es que estoy bastante mejor.
Este es un blog familiar, casero, educativo, amante de los animales. Esta es mi historia, rodeada de niños en el trabajo, con mi marido, mi perrita y mi niña cuando llego a casa. Una niña que pone nuestras vidas patas arriba, una niña que nos quiere, nos quiere tres ¿qué más se puede pedir?
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martes, 15 de julio de 2014
viernes, 27 de junio de 2014
El ginecólogo en Nueva York. Capítulo 5
Como decía en el capítulo anterior me llegaron varias facturas bastante altas de las veces que había ido al médico y en mi agencia solo me dijeron que llamase al seguro.
Total: un rollo.
Empezaron a llegarme muchisimas cartas porque por cada vez que habia ido al médico había como tres o cuatro facturas diferentes. Las mas altas eran las de urgencias pero las demas de 200$ no solian bajar. ¡Madre mia! yo no paraba de fotocopiar facturas, imprimir papeles y mandar cartas y las facturas seguian llegando. Creo que me debieron llegar como quince y en dos de ellas ponía que el seguro no las cubria al completo y yo tenia que pagar una cantidad, que en uno de los casos era bastante alta.
Me agobió muchisimo esta situación, asi que tome la decision de no ir mas al ginecologo, porque al fin y al cabo yo me encontraba bien. Llamé para cancelar la cita y me centré en todo el rollo de las facturas.
Llame al seguro y les explique lo de las facturas que decian que yo tenia que pagar una parte(si, en ingles), la chica me explicó que tenia que llamar al que emitia la factura y decirle que eso no era asi porque mi seguro tenia un programa especifico para esos casos, o algo asi (la verdad es que no lo recuerdo muy bien) Así que otra vez a llamar (si, en ingles otra vez jaja) y a explicar lo que me habia dicho el seguro.
Casi me vuelvo loca.
Y un día, cuando parecia que ya había terminado de mandar todas las cartas, al llegar a casa vi que tenia otra... suspire con resignación y la abri.
Era una factura que ya habia recibido, en la que decian que mi seguro no les habia pagado aun. De estas llegaron tres o cuatro mas. De verdad, era el cuento de nunca acabar!
Así que.... otra vez a llamar al seguro, y al emisor de la factura.
Fue horrible. Odié la sanidad estadounidense, de verdad. Ademas de corroborar que es carisima.
Para que os hagais una idea del calvario, la primera factura me llegó en septiembre y la ultima en febrero. Cinco meses!!
Pero bueno, al final no tuve que pagar nada, que era lo justo ya que yo habia contratado el seguro medico mas completo que me ofrecieron de lo cual me alegré muchisimo, porque si no lo hubiera hecho habria tenido que pagar una parte de las facturas y me habría arruinado!
Y mientras tanto...
El medico de los peros empezó a llamarme. Esto en españa con la seguridad social no habría pasado ni en broma.
Me llamo como tres o cuatro veces para que volviese a ir, le dije que me habia mudado y que habia tenido que cambiar de medico. Le daba igual, volvia a llamar. Al final le dije que es que ya me volvia a españa y parece que eso le convenció. Esta parte me resulto super curiosa. Cuando la sanidad es un negocio, pasan estas cosas. Me sentia como cuando te llaman de las compañias telefonicas para que contrates el ADSL, en serio jaja.
Despues de esta maravillosa experiencia tuve algun percance por el que quizás deberia haber ido al médico: me pille el dedo con la puerta del coche y me dí un golpe en la cabeza. Pero no fuí, me compensó mas sufrir en silencio que entrar de nuevo en el lío de las facturas.
Al tiempo volví a españa, pedi cita con el medico y comenzó el "calvario" de la seguridad social, que tambien tiene lo suyo jajaja.
No, en serio, lo tiene.
FIN
martes, 24 de junio de 2014
El ginecólogo en Nueva York. Capítulo 4.
Como contaba en el capítulo anterior en el hospital me dijeron que tenía quistes en los ovarios, me dieron un monton de pastillas y me dijeron que fuese al ginecologo a hacerme revision dos semanas despues.
Las pastillas que me dieron venian en esos botes naranjas que salen en las pelis americanas y que dan tan mal rollo. La madre de la familia americana con la que vivia me advirtio sobre unas de las que me habian mandado porque por lo visto a ella se las mandaron cuando la hicieron cesarea para el dolor y eran super fuertes y podian crear adiccion. Aun asi me las tome y... al dia siguiente estaba en un plan super raro... como flotando por la vida y con una sensacion super extraña en los oidos. Supuestamente tenia que coger el coche para ir a hacer la compra pero de verdad que no me vi en condiciones de conducir.
Deje las pastillas y empece a tomar ibuprofeno para el dolor.
Entonces me puse a buscar un ginecologo.
Ya de por si, encontrar uno que cumpliese los tres
requisitos (ya sabeis, que estuviese cerca, que fuese especialista en
ginecologia y que entrase en mi seguro) fue un infierno. Pero bueno, despues de
treintaycuatro llamadas lo consegui y alli me plante.
Hice mi presentacion habitual con la tarjeta del seguro por delante para que me confirmasen que me iba a cubrir lo que fuese que me fueran a hacer alli, y entonces ya me relajé.
El medico en si, de primeras me gusto mucho, era agradable,
me explicaba todo muy bien y hacia las cosas con cuidado (ya sabeis que cuando
te van a andar en ciertas partes femeninas esto es bastante importante) sin
embargo pronto le puse el mote del "medico de los peros" ahora vereis
porqué.
El tampoco me dijo nada de la endometriosis. Solo me dijo que tenia un quiste
pero habia disminuido su tamaño.
Peeeeeero resulta que tenia una infeccion vaginal (que yo no
habia notado para nada) asi que me mando unas pastillas y que volviese en otros
quince dias.
Yo, obediente como soy, me tome las pastillas y volvi a las
dos semanas. Me volvió a mirar y me dijo que muy bien, ya no tenia infeccion.
Peeeeeero posiblemente debido a la infeccion se me habia
creado una irritacion vaginal (de la que yo tampoco habia notado nada) asi que
me tenia que dar una crema y volver a las tres semanas.
Y yo, obediente tambien, me eché la crema tal y como el me
dijo.
Y así pasaron los días, cuando una mañana, mientras desayunaba, entro la madre de la familia en la cocina y me dio una carta
"esto es para ti" me dijo
Se me atragantaron los cereales. ¿¿¿3500$??? perooo ¿esto lo
pagara el seguro nooo? Llame a mi comunity counselor, que es la persona de la
agencia que esta ahi para ayudarte siempre que lo necesites. Pero no me ayudo
mucho. Me dijo que llamase al seguro.
Mientras pasaban todas estas cosas (como digo, una au pair no tiene
mucho tiempo libre, asi que esto no era tan facil como hacer todas las llamadas
de una misma vez ni mucho menos) me llegaron mas cartas con facturas, no tan
desorbitadas, pero bastante altas tambien.
Continuará.
lunes, 23 de junio de 2014
El ginecólogo en Nueva York. Capítulo 3.
Como os decía en el capítulo anterior llevaba toda la noche con dolor en un lateral del abdomen y tenia miedo de que fuese apendicitis, bajé a avisar a los padres de la familia americana con la que vivía para ir a urgencias, en mitad de la noche, pero por mas que llame al padre desde la puerta no había forma de despertarle.
Despues de un rato de no saber muy bien que hacer, volvi a subir a mi habitación a ver si la cosa mejoraba, pero nada,
seguia igual. Llame a mi amor, a España
(carisimo, si) y me dijo que volviese a bajar y despertase al padre aunque fuese a voces.
Baje de nuevo, le llame dos o tres veces y nada.. Así que me armé de valor, entre en
la habitación y le toque el hombro mientras decia su nombre. Se despertó sobresaltado, le explique lo que
pasaba y todos los esfuerzos que habia
hecho por no hacer ruido para no despertar a nadie se fueron al garete
"¿que te duele ahi?¡tienes apendicitis!"
En unos segundos la casa era un revuelo de gente gritando
con los ojos pegados y hasta el perro dando vueltas de un lado a otro en plan
"nose que pasa, pero yo me uno a la fiesta"
Finalmente, se decidió que la madre me llevaría a urgencias, asi que se empezó a preparar mientras repetia por lo bajini (un bajini muy altini) "si ya lo sabia yo, si es que al final es apendicitis, ya lo sabia yo ya..."
Por el camino le pregunte a
que hospital ibamos porque tenia que saber que lo cubria mi seguro... y me puso
una cara de "como puedes preocuparte mas por el dinero que por la salud" que es
una cara muy facil de poner cuando te sobra la pasta por todas partes y que me
resbaló bastante. Llamamos a mi seguro para preguntar y nos confirmaron que si
lo cubrian. Despues llame a mis padres y les conte un poco la cosa. No se muy
bien como se quedaron los pobres, pero yo estaba muerta de miedo y necesitaba que alguien de mi familia supiese que igual iba a entrar a quirofano en un rato no muy largo y que se enterasen en español y por mi. Ademas dentro de lo malo no era tan tan malo porque mis padres tenian pensado venir a visitarme a la siguiente semana y ya tenian billetes y todo comprado.
Total que en el hospital nos plantamos y al mas puro estilo americano, me pusieron una
pulserita con mi nombre y los datos de mi seguro y un camison blanco con lunares
azules.
No puedo describir con palabras como me senti aquella noche, super lejos de mi familia, muerta de miedo, a mi que no me habian operado en la vida y la unica persona que tenia al lado era mi jefa, a la que por otro lado la estaba muy agradecida por haberme llevado al hospital en mitad de la noche, pero vamos, que eso no quita para que no fuese la persona que queria tener a mi lado en un momento como aquel.
Entré en una sala pequeñita, me hicieron algunas preguntas. Se rieron de mi porque no sabia decir
"birth control pills" (es decir, pastillas anticonceptivas) y al
intentar explicar que las tomaba tuve que dar muchos rodeos lingüisticos, que
ya veis que debieron ser muy graciosos.
Despues me llevaron a una sala enorme con muchas camillas
separadas unas de otras con cortinas. Me imagino que para ahorrar en paredes. Me sentaron en una de las camillas y me hicieron mas preguntas y algunas
pruebas como tomarme la tension y no se que mas, porque no me llega la memoria para tanto.
Me informaron que de que no tenia apendicitis, lo cual me alivió bastante, la verdad. Me advirtieron que me iban a
poner algo para el dolor, me pincharon y en seguida empece a sentirme medio
grogui.
Lo siguiente que recuerdo es que me llevaban en silla de
ruedas (¿?) por pasillos larguisimos.
Me hicieron una ecografia. Le pregunte a la mujer que me la
hacia si todo estaba bien pero me respondio que ella no podia decirme nada, que
tenia que ser el medico. Así que bueno, dentro de que sabia que no tenia apendicitis y estaba mas tranquila, me tenian super intrigada.
Yyy otra vez a la silla de ruedas, pasillos y mas pasillos
y llegue al lugar por el que habia entrado.
Me explicaron que lo que tenia era un quiste en el ovario (nada de endometriosis) me dieron un monton de papeles y pastillas y me dijeron que en quince dias fuese a revision.
Y ala, levanta de la silla de ruedas, que para ir a tu casa si puedes andar (¿?) jajaja esto me resulto muy curioso.
Me explicaron que lo que tenia era un quiste en el ovario (nada de endometriosis) me dieron un monton de papeles y pastillas y me dijeron que en quince dias fuese a revision.
Y ala, levanta de la silla de ruedas, que para ir a tu casa si puedes andar (¿?) jajaja esto me resulto muy curioso.
Así es como viví todo esto en aquel momento.
A lo mejor pensais que la cosa se terminó aqui... pero que va solo acababa de empezar, sin embargo aquí lo dejo por hoy!
lunes, 16 de junio de 2014
El ginecólogo en Nueva York. Capítulo 2.
Tal y como conté en el capitulo anterior decidí ir
al médico pensando que lo que tenía era una infección de orina y como decia, así de primeras parece algo muy sencillo, pero os cuento lo
que es ir al médico en Nueva York para una Au pair:
- Tienes que encontrar a que medico quieres ir, tiene que ser uno que no este muy lejos (no tienes mucho tiempo libre)
- Que sirva para lo que a ti te pasa .
- Que entre dentro de tu seguro médico.
La ultima parte es la mas complicada. Algunos estan en la
lista de tu seguro, pero cuando llamas y preguntas si trabajan con ellos, te
dicen que no. A todo esto hay que añadirle la dificultad de que lo tienes que
decir en ingles, idioma que aun no dominas mucho y por telefono no hay gestos
que te puedan servir de apoyo asi que tienes que confiar en tu capacidad de
pronunciación.
Total, que cuando consigues encontrar un medico que parece cumplir los tres requisitos, coges el coche y te plantas en la consulta. Yo de primeras
fui a un medico de consulta general y lo primero que hice fue preguntar otra
vez si lo cubria mi seguro, con la tarjeta en la mano, no fuese a ser que.... (que la sanidad norteamericana no es precisamente barata) Cuando me lo confirmaron
tuve que esperar unos minutos y en seguida me dijeron que podia pasar.
Me hicieron un analisis de orina y no tenia infección. Me
hicieron algunas preguntas y me miraron
en una de esas camillas tan "molonas" (vease la ironia) que te hacen poner los
pies en alto.
El medico me dijo que lo que me dolia parecia ser el utero y
que podia ser endometriosis. Me mando unas pastillas, me dijo que las tomase
durante cuatro dias y que si no mejoraba volviese.
De vuelta a casa, la madre de las niñas a las que cuidaba
(mi madre de acogida o host mom) me pregunto que me habian dicho. Cuando se lo
dije se echó las manos a la cabeza "¿como vas a tener endometriosis? eso
no puede ser" "yo he tenido endometriosis y te aseguro que eso no es
lo que te pasa" "ese medico al que has ido no tiene ni idea"
Total, que llamo al medico y le puso fino por telefono.
Y nunca mas se supo.
Ahora lo pienso, y el pobre medico fue el unico de aquel
pais que supo decirme lo que realmente tenia, pero en fin... no le hicimos
caso.
La cosa es que no tengo muy claro que eran las pastillas que me mandó, pero
lo cierto es que durante los dias que me las tome si se me alivio el dolor. Si
embargo en cuanto las dejé volvio de nuevo y esta vez cambiaba de posicion de
vez en cuando, ya no era solo la parte baja del abdomen.
Mi host mom me ofrecio ir a su ginecologo si no se me pasaba
aunque ella estaba convencida de que habia un alto grado de posibilidades de
que fuese apendicitis y tantas veces me mencionó la palabra apendicitis, que me termino
convenciendo hasta tal punto que una noche el dolor se me puso en un lateral y
me entro el pánico. Por mas vueltas que daba en la cama no conseguia dormir y
solo conseguia pensar en que si tenia apendicitis y lo dejaba pasar tanto
tiempo la infeccion iba a ser enorme. No pude mas, me levante de la cama y baje
las escaleras (mi habitacion estaba en el ultimo piso) hacia la habitacion de
mis host parents.
En la cama solo estaba el padre, porque ella estaba
durmiendo con las niñas. Debian de ser como las tres o las cuatro de la mañana. Me
apoyé en el marco de la puerta y dije el nombre del padre no muy alto, para no
despertar al resto de la casa.
Nada.
Lo dije una vez mas.
Nada.
Una vez mas, mas alto.
Nada.
Lo intente como cuatro veces mas y no habia manera de
despertarle. A mi me daba cosa entrar en la habitacion porque no tenia tanta confianza
con ellos. Así que me ví allí, sin saber muy bien que hacer y bastante muerta de miedo, la verdad...
yyy continuará.
jueves, 12 de junio de 2014
El ginecólogo en Nueva York. Capítulo 1
He decidido que voy a contar un poco la guerra que me ha dado mi maravillosa endometriosis hasta ahora y como gracias a ella descubri el maravilloso mundo de la sanidad estadounidense, ya que fue toda una aventura para mi.
Y bueno, pensaba contarlo todo en una entrada, pero resulta que me he dado cuenta de que seria demasiado larga, así que será una entrada por fasciculos.
Asi que ahi va el primero:
Como ya dije, entre el 2012 y el 2013 estuve viviendo en Nueva York, trabajando como au pair y conviviendo con la familia americana para la que trabajaba. No voy a entrar en detalles de lo "estupendo" que es vivir en el mismo lugar en el que trabajas y no desconectar nunca porque bueno, sino ya si que no acabamos nunca jajaja. A modo de resumen os dire que la experiencia en si fue genial, y en cuanto a la familia, no me tocó de estas mala malisima que abusa de su au pair y la grita y cosas asi que pueden leerse en otros blogs. Mi familia me ayudo en muchas cosas, me pagaba bien las horas extras y tengo bastantes cosas que agradecerles pero si es cierto que nunca se esforzaron por hacerme sentir comoda en su casa y que el caracter de la madre era muy peculiar y en ocasiones dificil de aguantar
Y despues de este resumen, empiezo.
Antes de irme yo no tenia ni idea de que tenia endometriosis. Sin embargo, si habia tenido algunos episodios de dolor a los que por alguna razon que aun no termino de entender, no habia hecho demasiado caso.
Estos empezaron aproximadamente un año antes de irme y la cosa era asi: me despertaba por la noche con un dolor horrible en la parte baja del abdomen. Iba al baño pensando que podria ser de aguantar las ganas de ir , y pasaba un infierno de dolor intentando orinar. Cuando lo conseguia, me daban unos mareos horribles, iba como podia hasta la cama y, super palida y con sudores despertaba a mi amor para que me calentase una toalla o algo. El calor era lo unico que me conseguia aliviar. Era un dolor completamente insoportable, a penas podia estar en pie porque notaba que me desmayaba.Una vez incluso vomite de tanto como me dolía (yo rarisima vez vomito) Luego, con el calor, se me iba pasando muuuy poco a poco y al dia siguiente ya no habia rastro. Así que me olvidaba del tema y ni me acordaba hasta la siguiente noche que volvia a pasarme.
Así que así, sin acordarme de esos malos ratos, me fui a Nueva York.
Los primeros meses no sucedió nada, las noches eran normales y sin problemas. Pero cuando llevaba alli como tres meses me empezaron los dolores:
Y bueno, aquí empieza lo bueno... no se como explicaros lo que es ir al medico en Estados Unidos para una au pair española que ni conoce el sistema ni domina demasiado el idioma...
... de hecho ¡creo que lo dejo para el siguiente capítulo! que esta entrada ya la veo demasiado larga, así que...
continuará...
Y bueno, pensaba contarlo todo en una entrada, pero resulta que me he dado cuenta de que seria demasiado larga, así que será una entrada por fasciculos.
Asi que ahi va el primero:
Como ya dije, entre el 2012 y el 2013 estuve viviendo en Nueva York, trabajando como au pair y conviviendo con la familia americana para la que trabajaba. No voy a entrar en detalles de lo "estupendo" que es vivir en el mismo lugar en el que trabajas y no desconectar nunca porque bueno, sino ya si que no acabamos nunca jajaja. A modo de resumen os dire que la experiencia en si fue genial, y en cuanto a la familia, no me tocó de estas mala malisima que abusa de su au pair y la grita y cosas asi que pueden leerse en otros blogs. Mi familia me ayudo en muchas cosas, me pagaba bien las horas extras y tengo bastantes cosas que agradecerles pero si es cierto que nunca se esforzaron por hacerme sentir comoda en su casa y que el caracter de la madre era muy peculiar y en ocasiones dificil de aguantar
Y despues de este resumen, empiezo.
Antes de irme yo no tenia ni idea de que tenia endometriosis. Sin embargo, si habia tenido algunos episodios de dolor a los que por alguna razon que aun no termino de entender, no habia hecho demasiado caso.
Estos empezaron aproximadamente un año antes de irme y la cosa era asi: me despertaba por la noche con un dolor horrible en la parte baja del abdomen. Iba al baño pensando que podria ser de aguantar las ganas de ir , y pasaba un infierno de dolor intentando orinar. Cuando lo conseguia, me daban unos mareos horribles, iba como podia hasta la cama y, super palida y con sudores despertaba a mi amor para que me calentase una toalla o algo. El calor era lo unico que me conseguia aliviar. Era un dolor completamente insoportable, a penas podia estar en pie porque notaba que me desmayaba.Una vez incluso vomite de tanto como me dolía (yo rarisima vez vomito) Luego, con el calor, se me iba pasando muuuy poco a poco y al dia siguiente ya no habia rastro. Así que me olvidaba del tema y ni me acordaba hasta la siguiente noche que volvia a pasarme.
Así que así, sin acordarme de esos malos ratos, me fui a Nueva York.
Los primeros meses no sucedió nada, las noches eran normales y sin problemas. Pero cuando llevaba alli como tres meses me empezaron los dolores:
- La primera vez mientras saltaba en el trampolin con una de las niñas a las que cuidaba. Pense que serian gases, me tumbe un poco, deje de saltar y bueno, parece que fue a mejor.
- La segunda vez fue durmiendo en casa de una amiga, me dio el dolor en plan fuerte, como los de aqui de España, en mitad de la noche y lo pase bastante mal. Me puse una toalla, que no estaba caliente pero bueno y pude aguantar, pero no consegui que el dolor se fuese y este me duro un par de dias. Eso si, al menos era soportable y pude hacer vida normal.
- La tercera vez ya si que fue horrorosa. Me empezó a doler durante el dia, mientras estaba cuidando a las niñas. Aguante como pude, tumbandome de vez en cuando, pero el dolor no se iba. Como lo que me dolia era la parte baja del abdomen y al ir al baño, pense que podia ser infeccion de orina. Al dia siguiente decidi ir al medico.
Y bueno, aquí empieza lo bueno... no se como explicaros lo que es ir al medico en Estados Unidos para una au pair española que ni conoce el sistema ni domina demasiado el idioma...
... de hecho ¡creo que lo dejo para el siguiente capítulo! que esta entrada ya la veo demasiado larga, así que...
continuará...
martes, 20 de mayo de 2014
Ecografía. Buenas noticias.
Como ya dije el viernes, ayer tenia la ecografía para controlar mis quistes endometriosicos. A pesar de que la ginecóloga de ese centro de especialidades no me gusta nada, porque no suele escucharme y me da la sensación de que me manda las pruebas al tuntún, tengo que decir que la que me hace las ecografías me encanta. Es una mujer muy agradable, que te explica todo fenomenal y te contesta a todas tus preguntas.
Así pues, el lunes bien prontito me plante en el médico para hacerme la ecografía y... lo que me dieron fueron buenas noticias... creo.
Resulta que mis quistes son tan pequeños que no pueden decir con seguridad que sean endometriosicos. Es decir, que no está tan claro que tenga endometriosis, puede ser que sean simples quistes. Y eso es bueno!
¿Por que el "creo" entonces? pues porque ya hace casi tres meses que no tomo la pildora y por lo tanto no estoy haciendo nada contra la endo, y aunque mis quistes son muy pequeños, si los comparamos con los quistes de la ecografía que me hice en marzo, han crecido unos milimetros, lo cual no me gusta demasiado.
Pero bueno, me dieron cita para otra ecografía dentro de unos meses, así que lo iran controlando.
En cuanto al embarazo... la doctora que me hizo la ecografía tambien me dijo que lo mejor para los quistes era que me quedase embarazada. Por supuesto me dijo que si estuviese embarazada no se vería en la eco porque estaría de muy poco, que hasta las cinco semanas no se aprecia... aunque mas adelante dijo que no lo parecía, así que me da que no va a ser a la primera!
Esta mañana he ido a la ginecolga que no escucha para que me explicase la eco. Ella, en su linea, pues no me ha explicado practicamente nada, y de hecho la he tenido yo que mencionar la endometriosis para que se diese cuenta de lo que ponia en el informe. En fin...
Así pues, el lunes bien prontito me plante en el médico para hacerme la ecografía y... lo que me dieron fueron buenas noticias... creo.
Resulta que mis quistes son tan pequeños que no pueden decir con seguridad que sean endometriosicos. Es decir, que no está tan claro que tenga endometriosis, puede ser que sean simples quistes. Y eso es bueno!
¿Por que el "creo" entonces? pues porque ya hace casi tres meses que no tomo la pildora y por lo tanto no estoy haciendo nada contra la endo, y aunque mis quistes son muy pequeños, si los comparamos con los quistes de la ecografía que me hice en marzo, han crecido unos milimetros, lo cual no me gusta demasiado.
Pero bueno, me dieron cita para otra ecografía dentro de unos meses, así que lo iran controlando.
En cuanto al embarazo... la doctora que me hizo la ecografía tambien me dijo que lo mejor para los quistes era que me quedase embarazada. Por supuesto me dijo que si estuviese embarazada no se vería en la eco porque estaría de muy poco, que hasta las cinco semanas no se aprecia... aunque mas adelante dijo que no lo parecía, así que me da que no va a ser a la primera!
Esta mañana he ido a la ginecolga que no escucha para que me explicase la eco. Ella, en su linea, pues no me ha explicado practicamente nada, y de hecho la he tenido yo que mencionar la endometriosis para que se diese cuenta de lo que ponia en el informe. En fin...
viernes, 16 de mayo de 2014
Ecografía
Como ya expliqué, antes de llegar a la ginecóloga que me escuchó y me mandó mil pruebas para constatar que todo estaba bien, tuve que lidiar con la ginecóloga que me corresponde por la zona en la que vivo (bueno, en realidad en la que vivía cuando estaba en casa de mis padres) Llamemosla "la ginecóloga que no escucha".
Pues bien, "la ginecóloga que no escucha" me mandó una ecografía transvaginal para controlar mis quistes y, aunque hace solo tres meses que me hizo una la que SÍ escucha, he decidido que voy a ir porque la endometriosis, cuanto mas controlada esté mejor y mas aun ahora que acabo de dejar la pildora.
E, inocente yo, que acabo de entrar en este mundo de la búsqueda del bebé y aun me pierdo bastante, pues tenia la esperancilla de que a lo mejor si ya estoy embarazada, se vería en esa eco. Peeeero, investigando un poco ya he visto que no, que para detectar un embarazo en una ecografía hay que estar embarazada por lo menos de cinco semanas. Así que nada, mi gozo en un pozo y a esperar a la regla como toda hija de vecina.
Ya os contaré que tal la eco, que la tengo el lunes!
Pues bien, "la ginecóloga que no escucha" me mandó una ecografía transvaginal para controlar mis quistes y, aunque hace solo tres meses que me hizo una la que SÍ escucha, he decidido que voy a ir porque la endometriosis, cuanto mas controlada esté mejor y mas aun ahora que acabo de dejar la pildora.
E, inocente yo, que acabo de entrar en este mundo de la búsqueda del bebé y aun me pierdo bastante, pues tenia la esperancilla de que a lo mejor si ya estoy embarazada, se vería en esa eco. Peeeero, investigando un poco ya he visto que no, que para detectar un embarazo en una ecografía hay que estar embarazada por lo menos de cinco semanas. Así que nada, mi gozo en un pozo y a esperar a la regla como toda hija de vecina.
Ya os contaré que tal la eco, que la tengo el lunes!
domingo, 4 de mayo de 2014
La ruta del ginecólogo
Endometriosis ovárica bilateral
Utero en retroversión forzado
Sospecha de síndrome adherencial
Estos, entre otros, son los detalles de la ecografía que me
hicieron a principios de marzo después de dos años de visitas a distintos ginecolgos
que no resolvían mis problemas.
Y mis problemas, que
empezaron hace unos cuatro años eran (y son)
dolores muy fuertes en la parte baja del vientre algunas noches, que
después comenzaron a cambiar de ubicación, a durar mas tiempo, y ya últimamente
a transformarse en dolores a la hora de mantener relaciones sexuales. Pues mira
tu, la ecografía lo resolvía todo. La
endometriosis es responsable de los fuertes dolores de vientre y parte baja de
mi espalda y el utero en retro de los dolores en las relaciones sexuales.
Durante el año que estuve en Nueva York pasé una temporada
muy mala porque mis dolores empeoraron bastante. Tanto fue así que una noche
tuve que ir de urgencias pensando que tenía apendicitis. Despues del susto de
mi vida en el que me veía siendo operada por primera vez en mis 28 años lejos
de mi familia y rodeada de personas a las que no terminaba de entender al 100%
en seguida me detectaron quistes en los
ovarios(que por entonces no me dijeron que eran endometriosicos), me pincharon una
cosa que me dejo grogui, me mandaron unas pastillas que solo tome una vez tras
comprobar que provocaban que mis ojos y mis oídos hicieran cosas raras y me
mandaron a casa prácticamente haciendo eses. Tuve que ir a varias revisiones,
pero después de algunas complicaciones con el seguro médico decidí dejarlo para
cuando estuviese nuevamente en España.
Y aquí, de vuelta a la convivencia con mi amor y a nuestra
maravillosa rutina sexual que habia tenido un paron de un larguiiisimo año, descubri que también tenia
dolores en las relaciones. Cosa que nunca me habia sucedido.
Entonces comenzó “la ruta del ginecólogo” en la que descubrí
lo maravilloso que es encontrar ginecólogos que odian su trabajo, no escuchan a
sus pacientes y mandan las mismas pruebas que ya dieron negativo una y otra
vez.
Hasta que, a principios de este año consegui una cita con la
ginecóloga en el hospital que trabaja mi madre. Me escuchó, me dedicó algunas
sonrisas, me mando varias pruebas me aconsejo que dejase la píldora unos meses
y me mando lubricantes muy suaves para que no me diesen alergia. Y yo por casi
la abrazo allí mismo.
De cómo fue dejar la píldora después de nueve años ya
hablare más adelante, pero este detalle lo tomamos casi como una señal para dar
el paso definitivo e intentar ir a por el bebe.
Sin embargo, decidimos esperar a tener cita con la
ginecóloga de nuevo y que ella diese el visto bueno… sobre todo porque me
preocupaban un poco los resultados de la ecografía.
La cita fue exactamente el 29 de abril y ¿sabeis que? No
solo dio el visto bueno, sino que me lo aconsejó. Tener un bebe sería la mejor
solución a mi situación actual. Esto ya si que fue LA SEÑAL. Sali de la
consulta feliz como una perdiz y dispuesta a deshacerme de todo preservativo
que hubiese en mi mesilla de noche! No se cuanto tiempo nos llevará esto, ni si se complicará por el tema de la endometriosis, pero a día de hoy tenemos muchísimas ganas y lo vemos todo en positivo!
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