Este es un blog familiar, casero, educativo, amante de los animales. Esta es mi historia, rodeada de niños en el trabajo, con mi marido, mi perrita y mi niña cuando llego a casa. Una niña que pone nuestras vidas patas arriba, una niña que nos quiere, nos quiere tres ¿qué más se puede pedir?

jueves, 6 de abril de 2017

Mi niña baja de peso y porqué no la obligo a comer

La lagartijilla ha sido siempre una niña pequeñita. Nació con 2.450 kg y 46cm, todos los pijamas la estaban enormes, los de 48cm iban con dos vueltas de manga :)

Poco a poco, aunque estando en percentiles bajitos, empezó a coger peso y a crecer, pero a las semanas de introducir la alimentación complementaria se estancó durante unos cuantos meses y empezó a caer de percentil hasta salirse de la gráfica, así que la pediatra nos deribó a controles de peso en el hospital. La hicieron algunos analisis y salió el hierro bajo.

Al poco de empezar a darle hierro, notamos un cambio en el sueño: de despertarse unas 10 veces por noche pasó a 3, 2 incluso 1 y poco a poco (muy poco a poco) empezó a subir de peso y dejó atrás la anemia.

De esto hace casi un año y aun seguimos con controles en el hospital porque,aunque va para arriba, no termina de entar en la gráfica. Ahora mismo, con casi 26 meses, pesa 9.600 y mide 82cm. En el ultimo control la han vuelto a mandar analisis para ver como va de hierro y si es celiaca (este ultimo a petición nuestra, a pesar de que ya se lo habían hecho anteriormente, pero ya hablaré de ello en otra entrada)

¿Cómo vivo yo esta situación de niña baja de peso? Pues con mucha calma y sin cebarla. Me explico: hay una creencia popular de que los bebés, cuanto más gordos, más sanos, así que nos afanamos por inflarlos a cereales y a obligarles a comer la cantidad que nosotros consideramos que tienen que comer y si, además, son niños bajos de peso, más aun. Hablo en plural porque lo veo cada día en las mamás de mi escuela.

Con la lagartijilla hicimos BLW mixto. Esto quiere decir que cuando estaba conmigo hacia BLW pero en la escuela y su padre le daban papillas. Priorizamos el que crease una relación positiva con la comida a que engordase. Ella tomaba el pecho, comía lo que consideraba y cuando no quería más, se acababa la hora de comer. Sin peleas, ni avioncitos. Y come bien: unos días más (como una lima)otros algo menos, según su apetito, supongo, pero lo mejor es que ella misma te indica cuando tiene hambre y que tiene curiosidad por probar todo. Es decir, para ella el comer no es una tortura, que era nuestro objetivo. Eso si, he tenido que aguantar muchos "deberías obligarla a comer un poquito más" cuando coincidía que comía poca cantidad y había alguien con nosotras (abuelas etc) y ahora que lo pienso, no sé porqué hablo en pasado (santa paciencia...)

¿Porqué nunca he querido obligarla a comer a pesar de que iba cayendo de percentil? Pues bueno,a parte de que, como he dicho, para mi es prioridad que tenga buena relación con la comida, los niños saben autorregularse, comen hasta que se sacian y si no hay un adulto imponiendole como una obligación la cantidad que tiene que comer y los alimentos que se le ofrecen son sanos, el niño aprenderá a comer sano y comerá la cantidad que su cuerpo necesita (lo que disminuirá las posibilidades de que sea obeso en el futuro) 
Y bueno, para explicarme un poco mejor: 
Si mi hija es pequeña porque es su constitución (nosotros somos pequeños los dos) pero está sana, no veo el sentido de cebarla para que luzca más lustrosa. 
Si es pequeñita porque tiene algun problema de salud (para ello la estamos controlando) entonces solucionaremos ese problema. Es decir, tampoco tiene sentido cebarla.

Y ahí lo dejo, que me pongo a hablar del tema y no paro jeje.

8 comentarios:

  1. Muy bien hecho. Yo también priorizo la relación sana con la comida.

    ResponderEliminar
  2. Muy bien echo para que la vas a traumar con obligarla 😚😚😚

    ResponderEliminar
  3. Hola!! Yo fui prematura y siempre estuve delgadisima pero sana. Eso sí la hora de comer era una tortura para mí, todo se me hacía bola. Ya de mayor he ido cambiando mi relación con la comida y como normal. Sigo siendo bajita y delgada aunque ya tengo un peso más normal. Creo que haces fenomenal a mi me obligaban y lo odiaba.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para mi tambien era una tortura la hora de la comida. Creo que eso hace que empatice más. Recuerdo pasar ratos eternos delante del plato con una bola intragable en la boca aisss

      Eliminar
  4. Completamente de acuerdo contigo. Que manía con cebar a los niños. De hecho, conozco niños obligados a comer que ya por inercia dicen que no quieren, para al de medio hora pedir chucherías que les dan...
    Besos

    ResponderEliminar
  5. Si está sana.. para qué cebarla. Es una obsesión que tiene alguna gente que... ufff

    ResponderEliminar

Con cada uno de vuestros comentarios se me alegra un poquito mas el dia... ¿me dejas uno? :)