Mi nombre es Silvia, vivo en Madrid, tengo 31 años y 3 pasiones: la escritura, los animales y los niños. Lo más importante de mi vida es mi hija, una pequeña lagartijilla que lleva casi 2 años alegrandonos los días, mi marido y mi perrita, que perdió a su mamá durante mi embarazo :(
Soy maestra de Educación Infantil y vivo rodeada de niños que me enseñan algo nuevo cada dia.
Una mañana me di cuenta de que habia llegado el momento... quería con todo el alma ser mamá... y entonces decidí dejar por escrito esta nueva etapa de mi vida ¡y así es como nació el blog!

martes, 10 de marzo de 2015

Mi parto

Bueno , despues de unas semanas de locura al fin he encontrado un huequillo para contar como fue mi parto.

Como ya conté, yo empecé con prodromos en la semana 36 de embarazo, y en la 37  tuve una noche extraña, con contracciones y un dolor muy fuerte en la zona baja de la espalda, debido a la cual mi amor tuvo que anular un viaje que tenia ese fin de semana, por si me ponia de parto.

Laia no quiso venir ni ese sabado ni ese domingo, pero el lunes me levanté y al ir al baño tuve la sensación de que había roto la bolsa. No estaba segura pero ante la duda preferí ir al hospital. Allí me miró una matrona, me hizo una exploracion y vio que tenía la mitad del cuello del útero borrado, pero no había roto la bolsa, era solo flujo. Después me pusieron en monitores. tenía algunas contracciones pero muy espaciadas.

Tras monitores me vio la ginecóloga y coincidió con lo que había dicho la matrona, así que me fui a casa.

La matrona me había hecho un poco de daño al explorarme y tuve dolor de tripa durante todo el día. A las 4 de la tarde me eché la siesta y a las 5 me desperté por el dolor de una contracción. A partir de ese momento empecé a tener contracciones cada 20 minutos, 15 minutos, 10 minutos... así que empecé a controlarlas.

Sobre las doce de la noche ya llevaba casi dos horas con contracciones cada dos minutos y empezaba a estar realmente molesta. Eran muy dolorosas, así que cogimos la maleta y nos fuimos para el hospital. Para entonces yo ya había decidido que lo de no ponerme la epidural no había sido una buena idea pues tenía unos dolores muy fuertes y sabia que no lo aguantaría bien.

Llegamos al hospital y volvió a explorarme la matrona, esta vez el cuello del útero estaba completamente borrado y había dilatado un centímetro y medio, pero eso no era suficiente, no se consideraba que aún estaba de parto. Me pusieron un rato en monitores y las contracciones se fueron espaciando. Dejé de tenerlas cada dos minutos para tenerlas cada 15, 20 o más minutos.

Después de monitores me dijeron que aún no estaba de parto y que podría tardar hasta dos días en ponerme, que volviese a casa y si me veía con muchos dolores podía tomarme un paracetamol. A mi esto me pareció de risa: si un paracetamol no me quita el dolor de cabeza ¿cómo iba a quitarme esos dolores tan fuertes? y lo que era peor ¿cómo iba a aguantar yo dos días con esos dolores en casa?

Pero viendo que no había otra opción volvimos a casa, nos acostamos e intenté dormir pero me despertaba muchísimas veces con cada vez más dolor, así que a las cinco de la mañana le dije a mi amor que nos íbamos otra vez al hospital porque yo ya no podía más.

Llegsmos a urgencias y volvió a explorarme la matrona. Esta vez había dilatado 2 centímetros y medio, pero hasta los 3 centímetros no se consideraba que estaba de parto. Me volvieron a pasar a monitores y otra vez sucedió lo mismo: mis contracciones volvían a espaciarse. Cuando terminé en monitores me dijeron que me iba a ver la ginecóloga y mi amor me iba diciendo:

 "nos van a mandar a casa otra vez"

Aquello me empezaba a parecer desesperante.

Sin embargo,  y para nuestra sorpresa, la ginecóloga vio que ya había dilatado 3 centímetros y medio... así que ¡por fin estaba de parto!

Recogí mis cosas entre contracciones pero tan feliz de que no me mandasen de nuevo a casa y me fui a la sala de dilatación -paritorio. Allí podía tumbarme en una cama, caminar, darme una ducha o pedir la pelota de pilates... había muchas opciones para sobrellevar el dolor, pero yo sólo quería estar tumbada.

 Pregunté con cuántos centímetros podían ponerme la epidural y me dijeron que podían ponermela ya pero que no me lo aconsejaban hasta que hubiera a dilatado 5 centímetros y más aún teniendo en cuenta que mis contracciones eran muy extrañas y no seguían un ritmo. Asi que pasé las siguientes 6 horas dilatando con esas contracciones que eran muy largas, de hasta 4 minutos, pero que no seguían un ritmo lógico. Sin embargo, aunque muy despacito, iba dilatando.

Mientras tanto las pulsaciones de Laia estaban muy bajas. La niña estaba dormida y las matronas cada vez que venían a verme me daban bebidas con azúcar y me movían la tripa para poder despertarla, pero no había manera, se pasó prácticamente todo el parto durmiendo.

Sobre la una de la tarde me volvieron a explorar y vieron que ya estaba de 5 centímetros, así que fueron a avisar al anestesista para que me pusiera la epidural, y no se exactamente a donde le fueron a buscar pero el caso es que el anestesista tardó muchísimo en venir y cuando me volvieron a explorar para que me la pusiera estaba ya de 8 centímetros... Vamos que casi no me la pueden poner.

Eran más o menos las dos y media cuándo me la pusieron y a partir de ahí me sentí muy aliviada, pero las contracciones se pararon.

Me pusieron oxitocina y venían a mirarme cada dos horas. La niña iba bajando y parecía que todo iba despacio pero bien, hasta que de repente a la niña la subieron muchísimo las pulsaciones y a mi la fiebre.  El monitor no paraba de pitar y yo intente empujar pero con la epidural no tenía sensibilidad y por lo tanto no podía controlar esos músculos.

Llegaron dos ginecólogas y me dijeron qué pensaban que la niña podría estar sufriendo, que iban a pincharla en la cabeza para ver su estado porque tal vez habría que hacer cesárea. Entonces me pusieron paracetamol para la fiebre y empezaron a preparar todo por sí tenían que hacerme la cesárea y mis ánimos cayeron por los suelos... pero justo antes una de las ginecologas me exploró y vio que la niña estaba completamente abajo, así que decidieron que íbamos a intentar empujar, me dijeron cómo hacerlo y yo hice lo que pude, aunque ellas me tenían que avisar de cuando me venían las contracciones.

 La niña, aunque estaba muy abajo, no estaba del todo centrada sino que estaba dada la vuelta y un poco ladeada, así que una de las  ginecólogas tenía que colocarla y la otra tuvo que ayudarme poniéndose sobre mí tripa porque sino la niña no podía salir. No paraban de decirme que era una niña muy chiquitita, pero la verdad es que costó que saliera.

 Tras varios intentos que me parecieron eternos, al fin me dijeron que parase de empujar y pude ver a mi niña ya fuera. Venía con una vuelta de cordón, así que tuvieron que quitárselo y después me la pusieron encima. ¡No me podía creer que por fin la tuviéramos con nosotros! era muy muy pequeña y la cosa más bonita del mundo. Pesó 2.540 y midió 46 cm.

Laia nació a las ocho y cuarto de la tarde, la verdad es que fue un parto muy muy largo.

Después de dar a luz me quedé 2 horas con mi niña encima tratando que cogiera el pecho pero estaba tan agotada que se quedaba dormida y no lo conseguimos.

A las diez y media nos fuimos a la habitación y allí pudieron conocerla sus abuelos y sus tíos. Una forma muy bonita de terminar aquel día tan largo. Cuando nos quedamos solos los tres al fin pudimos descansar, aunque no dormir... yo solo podía mirar aquella cosita tan preciosa que al fin teníamos con nosotros. Ya eramos uno mas en la familia!

Aunque no tuve, ni por asomo, el parto que me había imaginado, quede muy contenta con el hospital: tanto las matronas como las ginecologas me trataron con una paciencia y dulzura increíbles, me informaban de cada cosa que iban a hacer y estoy convencida de que todas las decisiones que tomaron fueron por el bien mio y de mi niña. Me hubiese gustado tener un parto mas sencillo, pero las cosas se fueron sucediendo así y a día de hoy lo único que me importa y me quedo es que tanto mi pequeña como yo estamos bien y que el trato en el hospital fue excelente.

16 comentarios:

  1. Ains Silvia¡¡¡¡ Muchas felicidades qué relato tan precioso.... ¿Cómo se porta la pequeña Laia? ¿A quién se parece? Un besazo.

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    1. Muchisimas gracias guapa! Se porta muy bien! no tenemos queja de momento jeje

      Un besin!

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  2. Lo primero de todo: Enhorabuena!!
    Si es que tiene que ser desesperante tantas horas de dolor que acabas pidiendo la epidural pero luego mira lo que pasa, que el parto se complica... Pero bueno, lo importante es que todo salió bien y de solo tener a tu bebita en brazos todo el dolor merece la pena.
    Muchos besos familia

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    1. Muchas gracias! la verdad es que fue un rollo no tener sensibiliad en esa zona, pero no se como hubiese llevado todas esas horas de dolor que me quedaban desde que me pusieron la epidural porque hasta entonces lo pase fatal la verdad.

      besitos

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  3. Ainssssssss qué bonito!!! cómo me emocionan las historias de los partos!!! Cómo estáis!!??

    Besosssssss

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    1. Hola guapa! pues ahora muy bien, aunque el postparto ha sido un poco duro pero bueno, ya va mejor la cosa!

      Un besito

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  4. Emhorabuena! me alegro de que todo haya ido bien, ahora toca recuperarse y las primeras semanas, que son "raras"...disfrutad de la peque que se pasan los meses volados!! besitos

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    1. Gracias guapa! Si que son raras si jeje

      Un besito

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  5. Bueno, enhorabuena por esa niña tan chiquitita!!! El mío midió exactamente lo mismo y pesó 60 gramos menos y hoy es un muchachote de un año, grande, gordote y lindísimo! Disfruta mucho estos días y no te exijas demasiado! Un abrazo fuerte!

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    1. Si, ya parece que la peque va cogiendo peso y creciendo a buen ritmo. Que casualidad que naciesen con el mismo tamaño y peso jeje . Tu niño estará precioso ya con un añito :)

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  6. Jo, que se ha borrado mi comentario!
    Te.decía que al menos te han tratado con cariño y respeto.
    Espero que os encontréis perfectamente y que pronto vuelvas al mundo 2.0.
    Muakkk

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    1. Si, me trataron fenomenal :) Me esta costando muchísimo encontrar tiempo para el blog, bueno para el blog y para todo jaja que no saco tiempo ni para peinarme a veces! Pero poco a poco

      Un besito

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  7. Hola Silvia! Es la primera vez que entro en tu blog y me encuentro con una entrada tan bonita: una bienvenida a la vida! Enhorabuena por tu pequeña Laia y porque al final todo saliese fenomenal.
    Por curiosidad y si no te importa dar tantos detalles, ¿en qué hospital te atendieron el parto? A mi me queda tiempo para empezar a buscar, pero no está de más saber en qué sitios te tratan bien en Madrid :)

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    1. Hola guapa! Pues bienvenida! Di a luz en el hospital Rey Juan Carlos de Mosto les.

      Muchos besitos!

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  8. Ooohhhh,enhorabuena Silvia!!!!!
    Cómo me alegro de que Laia esté bien y ya estéis disfrutando de ella!!.
    Parto durillo... Me han recordado cosas del mío... Ains...
    Ánimo, poco a poco,hay que adaptarse,la vida da un vuelco, hay muchos otros sensaciones, emociones encontradas, toooodo es normal.
    Un besote!!!

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    1. Si fu un poco durillo, si, aunque si te digo la verdad me esta pareciendo mas complicado el postparto... y bastante eterno... no me lo esperaba así. De animos estoy bien, eso si, pero físicamente me esta costando un poco :(

      Un besazo

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Con cada uno de vuestros comentarios se me alegra un poquito mas el dia... ¿me dejas uno? :)